Pues sí que se sabía

 

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno


Era un secreto a voces, pero lo raro es que lo haya dicho ella. El Gobierno desoyó a los organismo internacionales y a los propias instituciones españolas, que a mediados de febrero de 2020 empezaban a advertir que algo no iba bien, en vísperas de la manifestación del 8-M.
Así, sin tapujos, lo ha dicho la vicepresidenta, que sin ningún atisbo de vergüenza o de arrepentimiento, ha admitido que remitió a Sanidad una guía para luchar contra el COVID que fue repudiada por Illa y por el resto del Gobierno, e incluso llamada "alarmista". 

Ojo no le falto a Díaz cuando unos días antes advirtió en el seno del Gobierno del posible avance que podría estar teniendo la pandemia en nuestro país. Fue conocedora del peligro o al menos, un poco avispada, y trató de actuar. 
Pero si de verdad fue rechazada su propuesta, si de verdad era conocedora del riesgo que existía, ¿por qué no dio la voz de alarma? ¿Acaso no era esa su labor para con la verdad con los españoles? ¿Por qué ella misma declaró unos días después, ante los medios presentes en el Congreso, que no había exposición alguna al COVID? 
Si de verdad había sido tratada así, lo mínimo que podía haber hecho, era dimitir. Vamos es lo lógico. Claro está, que en aquellos primeros fatídicos días de marzo de 2020, el Gobierno ni estaba, ni se le esperaba.

Por aquel tiempo, la pandemia empezaba a ser monotema: países cerraban fronteras, Italia vivía un auténtico caos, se empezaban a oír de UCI's y hospitales saturados, confinamientos, etc. ¿Pero a qué estaba nuestro Gobierno? 
Pues nuestro Gobierno "progresista", "feminista" y "ecologista"; estaba a lo importante di que sí, al 8-M. Si es que "nos iba la vida en ello", es que el machismo mataba más que el coronavirus, como bien deslizaron sendas ministras, entre ellas la exvicepresidenta, Carmen Calvo.

Sinceramente, ya así, en "petit comité", ¿enserio les valió la pena? ¿El machismo siguió matando más que el COVID, o más bien fue al revés por su negligente gestión?
Dejaron que ese fin de semana previo al Estado de Alarma se celebraran actos de gran envergadura en Madrid; además de la manifestación del domingo, un partido en el Wanda el sábado o un mitin de Vox en Vistalegre (en el que se contagiaron cargos importantes del partido). Pero cuidado, qué luego la culpa no la tienen ellos. Quién la iba a tener si no; la de siempre, Ayuso. A la Presidenta se dedicaron a machacarla durante de meses por su labor, cuando realmente fueron sus decisiones ideológicas y partidistas las que acabaron con miles de contagiados y otros tanto de fallecidos, en la capital. 

Lo escalofriante de todo, es que lo reconozca ella, Yolanda Díaz. ¿Está utilizando este hecho para lanzar su marca personal de cara a unas futuras elecciones? La vicepresidenta es inteligente y tiene un gran talante para la política, eso no se le puede negar, pero su poca falta a la verdad y a la honestidad la desacreditan.
Su ya aparente precampaña electoral debería hacer preparar las "armas" al centro-derecha.
Sánchez, aunque todavía algo fuerte en las encuestas, está desdibujado como político veraz y de ideas claras. La izquierda reclama nuevos liderazgos, y la gallega podría ser un gran rival para el cambio en nuestro país.

Hace muchos años, que la política en nuestro país va al día a día, vuela y suceden cosas inesperadas. Por ello, más le vale a Pablo Casado y al PP estar un poco atentos, dejarse de guerras internas que solo dañan su imagen, y de verdad llegado el momento mostrarse como una alternativa eficaz y de cambio. Las tensiones no son pocas en el Ejecutivo y los intereses personales o de partido de PSOE y de Yolanda, pueden hacer volar el puente, mucho antes de lo esperado. Veremos lo que sucede.









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